Con una proyección de consumo diario de 196 dólares por turista y horarios extendidos hasta las 5:00 a.m., la ciudad aprovecha el impacto del artista.
El artista puertorriqueño, que se presenta en tres fechas consecutivas del 23 al 25 de enero en el Estadio Atanasio Girardot, no solo ha movilizado a miles de fanáticos por su música, sino que ha activado una importante maquinaria económica y cultural en la capital antioqueña.
Uno de los epicentros de esta fiebre es el sector de Provenza, en El Poblado, donde se ha instalado una réplica detallada de la icónica Casita Rosada que ha marcado la estética visual del artista en su más reciente era.
Esta instalación, ubicada estratégicamente en el Teatro Victoria y gestionada por el Grupo Empresarial Somos Belisario, se ha convertido en una parada obligatoria para los más de 100,000 visitantes que se esperan en la ciudad durante estos días.
La estructura no es solo un decorado para redes sociales, sino una experiencia inmersiva que estará abierta al público hasta el próximo 31 de enero.

Con un horario extendido que inicia al mediodía y se prolonga hasta las 5 de la mañana, el espacio busca acoger tanto a los seguidores locales como a la masiva afluencia de turistas nacionales y extranjeros que han llegado para vivir el evento.
La dinámica del turismo asociada a este tipo de espectáculos de gran formato muestra cifras contundentes. Según las proyecciones del sector, el 23 % de los asistentes que arriban a Medellín para estas fechas provienen del exterior, mientras que el 77 % restante corresponde a público nacional de otras regiones de Colombia.
Este flujo migratorio temporal ha dinamizado sectores clave como la hotelería, el transporte y, de manera muy especial, la vida nocturna y gastronómica. Las estimaciones de la industria sugieren que el crecimiento en ventas durante la semana de los conciertos podría alcanzar un 30 %, reafirmando a la ciudad como un hub internacional para el turismo de eventos masivos.
Juan Pablo Valenzuela, presidente del capítulo Antioquia de Asobares, expresó un optimismo notable frente a los resultados de este fin de semana. Según el directivo, las expectativas para la industria del gastroentretenimiento son sumamente altas debido a la derrama económica que generan estos espectáculos.
Fuente: El Tiempo
